Huella de carbono: qué es y cómo reducir la tuya

La huella de carbono es una forma de medir cuánto contribuye una persona, una empresa o un producto al calentamiento global. Se expresa en toneladas de CO₂ equivalente, una unidad que reúne en un solo número los distintos gases de efecto invernadero.
De dónde sale la tuya
En la vida diaria pesan sobre todo cuatro cosas: cómo te desplazas, la energía que usas en casa, lo que comes y lo que compras. Un solo vuelo largo o un coche de uso diario pueden pesar más que muchos hábitos pequeños juntos, así que conviene empezar por lo que más cuenta.
Moverte
Andar, ir en bici o en transporte público reduce emisiones y suele ser más barato. Si necesitas coche, comparte trayectos y mantén una conducción suave. Los vuelos cortos son los que más fácilmente se pueden sustituir por el tren.
La energía de casa
Mejorar el aislamiento, ajustar bien la calefacción y el aire acondicionado, y usar electrodomésticos eficientes reduce el consumo. También puedes mirar si tu comercializadora ofrece electricidad de origen renovable. Si te interesa la energía propia, mira la guía de placas solares.
Comer y comprar
Desperdiciar menos comida es uno de los cambios más útiles. Comer más legumbres y verduras de temporada también ayuda. En cuanto a las compras, repara, alarga la vida de las cosas y mira el mercado de segunda mano antes de comprar nuevo.
Calcularla y seguir mejorando
Existen calculadoras gratuitas que estiman tu huella a partir de tus hábitos. Los resultados son aproximados, pero sirven para ver qué área merece más atención. Y para saber qué se mueve en el mundo, tienes la sección de Actualidad.