Plantas medicinales: usos tradicionales y precauciones

Las plantas medicinales forman parte de la cultura de muchos pueblos desde hace siglos. Se usan en infusiones, cataplasmas o aceites, y hoy interesan de nuevo a quien busca cuidarse de forma sencilla. Conviene conocerlas con calma y con las ideas claras.
Algunas de las más conocidas
La manzanilla se toma tradicionalmente después de las comidas, la menta se asocia a la digestión y la sensación de frescor, el tomillo se usa en infusión para el invierno y el jengibre se emplea como acompañamiento de las comidas. Son usos tradicionales: que se hayan empleado durante generaciones no significa que curen una enfermedad.
No sustituyen a un tratamiento
Si tienes una dolencia, un síntoma que no se va o tomas medicación, consulta antes con tu médico o tu farmacéutico. Algunas plantas interaccionan con fármacos: por ejemplo, la hierba de San Juan puede alterar el efecto de muchos medicamentos. Embarazo, lactancia y niños pequeños merecen una precaución especial.
Cómo comprarlas y guardarlas
Elige herbolarios o establecimientos de confianza, que indiquen el nombre científico, el origen y la fecha de caducidad. Guarda las hierbas secas en frascos cerrados, lejos de la luz y la humedad.
Recolectar en el campo
No recojas una planta si no estás seguro de lo que es: algunas especies venenosas se parecen mucho a otras comestibles. Además, en muchos espacios naturales la recolección está regulada o prohibida, así que infórmate antes.
Cómo usarlas con sentido común
Empieza con cantidades pequeñas, no mezcles muchas plantas a la vez y para si notas molestias. Si buscas otros hábitos de bienestar, encontrarás más en la sección de salud y remedios naturales.