¿Qué es la nanorobótica?

La tecnología avanza de una forma abismal, tanto que cada vez hay nuevas opciones para solucionar problemas que tienen los seres humanos, como es el caso de la nanorobótica, un campo que parte de la nanotecnología, y que se encarga del estudio de la robótica, pero a una escala muy diminuta, a una escala manométrica, así como aquellos robots que son grandes y cuentan con la capacidad para manipular objetos con dimensiones nanométricas.

En el campo de la nanorobótica se involucran distintas áreas de estudio como la física, química, ingeniería, biología, entre otras, ya que son las que permiten el control o modificación de las propiedades, así como las formas o tamaños de las nanoestructuras y de los nanoobjetos.

Muchas personas desconocen las múltiples aplicaciones que tiene la nanorobótica, sobre todo en el área de la medicina, donde esta ha adquirido una gran importancia en los últimos años, ya que se ha podido utilizar para el desarrollo de nanorobots y otros dispositivos, los cuales permitirán hacer distintos diagnósticos y tratamientos para las personas que padecen enfermedades como diabetes y cáncer, sin que haya contacto con materiales biológicos como virus, células, proteínas, etc.

Dada  la importancia que tiene la nanorobótica actualmente, vamos a dedicar este espacio para que conozcas un poco más sobre este campo, profundizando en los nanorobots que podrían cambiar muchas cosas en la vida de los seres humanos, ya que vale la pena conocer más sobre ellos.

Origen de la nanorobótica

Lo primero que tienes que saber sobre la nanorobótica es que este campo se ha desarrollado en parte para la creación de nanorobots, los cuales son sistemas inteligentes muy diminutos, ya que estos poseen un rango de longitud de entre 1 a 100 nn, y que son construidos según la tarea específica para lo que se le quiera.

Los inicios de los nanorobots se dieron en el año 1959, cuando por primera vez se habló de la nanotecnología por parte de Richard Feyman, quien sostuvo que el hombre era capaz de crear y controlar objetos a escala microscópica, pese a las leyes de la física, siempre que tuviera en consideración las limitaciones que tendrían para hacer objetos tan diminutos, ya que los mismos serían el resultado de la manipulación y arreglo de sus átomos.

Después de eso en el año 1974, Norio Taniguchi Taniguchi, fue el encargado de definir la nanotecnología como el proceso en el cual se separan, consolidan y deforman los materiales, átomo por átomo, o molécula por molécula.

Pese a que ya existían dos aproximaciones a la nanotecnología, fue hasta 1986 cuando Eric Drexler comenzó a desarrollar el campo de la nanorobótica, gracias a la creación de los nanorobots.

A medida que el tiempo fue pasando, muchos se interesaron por el campo de la nanorobótica, por lo que muchos científicos decidieron enfocar sus investigaciones a este, con la intención de poder desarrollar sus conocimientos a nivel atómico. Debido a lo anterior, fue como en 1991 se logró crear el primer microscopio que utilizaría fuerza atómica, para que este se utilizara en la nano-manipulación de moléculas y átomos.

Finalmente en el año 2000 se creó el primero organismo para coordinar todo lo que tuviera que ver con la nanotecnología, e igual ese mismo año se creó la primera compañía para la profundización de la nanorobótica, que estaría enfocada en la creación de los nanorobots para su uso médico, entre otros.

Aplicaciones de la nanorobótica

Como ya hemos mencionado, la nanorobótica ha permitido la creación de nanorobots, los cuales tienen muchas aplicaciones en la vida humana, pero el área más destacada es el de la medicina, así que vamos a explicarte algunos de los usos que se le darían a los mismos, según la rama de la medicina en la que se le utilice.

Para el uso odontológico

Cuando se habla de la nanorobótica aplicada a la odontología, es porque los nanorobots podrán ayudar a aplicar anestesia en algunos lugares específicos de la boca del paciente, donde es necesario y que de la manera tradicional no se podría.

Además, los nano-odontología también se podrían utilizar para los tratamientos de ortodoncia, ya que estos ayudarían a la manipulación de los tejidos periodontales, consiguiendo así que los dientes tengan un movimiento más rápido.

Para detectar y tratar el cáncer

También la nanorobótica sería muy útil para ayudar en la detección y tratamiento de enfermedades como el cáncer, dosificándoles a los pacientes que padecen esta enfermedad la cantidad de medicamento especifica que necesiten.

Gracias a los nanorobots se podría cumplir el escenario descrito, porque estos navegarían a través del torrente sanguíneo del paciente, por medio de los biosensores, los cuales lograrán detectar las células que ocasionan los tumores. Además, los nanorobots llevarían la cantidad médica necesaria a cada zona del cuerpo del paciente, para así tratar el área afectada hasta que sane.

Para  detectar y tratar la diabetes

Quienes padecen de diabetes diariamente necesitan conocer la cantidad de glucosa que tienen en su sangre, ya que es la única manera de mantenerla en el nivel correcto, algo que podrían conseguir con los nanorobots, que realizarían el diagnóstico de manera efectiva, gracias a que no serían atacados por las células blancas, por lo que pueden navegar libremente para recabar toda la información que requieren mediante el uso de un sensor químico.

La nanorobótica como campo de la nanotecnología es un hecho, y eso hace que cada vez sean más las opciones que tendremos para mejorar nuestras vidas, pero sobre todo lo que se refiere a nuestra salud, que es lo más importante de todo.