¿Qué es un crédito promotor?

Los promotores que buscan completar un proyecto de construcción de viviendas o cualquier otro tipo de edificios, cuentan con una financiación especial para ellos. Hay varios aspectos a conocer primero de un crédito promotor antes de solicitarlo, de esta manera se puede aprovechar al máximo esta financiación.

Todo sobre el crédito promotor

El crédito o préstamo al promotor es una financiación enfocada en los promotores inmobiliarios, clientes que necesita de un tipo de financiamiento para continuar con el desarrollo de sus proyectos de construcción de viviendas o edificios.

Hay varios aspectos fundamentales a tener en cuenta a la hora de solicitar estos préstamos, entre los cuales destacan los siguientes.

Financiación bancaria o privada

Existen dos maneras con las cuales obtener la financiación necesaria para el proyecto, mediante entidades bancarias o privadas.

Hace pocos años, la financiación a través de una entidad bancaria era más fácil de conseguir, dado que los bancos manejaron requisitos y cláusulas más flexibles que facilitaron su solicitud y pago.

Hoy día, los bancos cuentan con condiciones más exigentes y complicadas de cumplir por los promotores inmobiliarios. Como no es una financiación sencilla de obtener, la privada se convierte en la alternativa más buscada.

Por medio de la financiación de un capital privado, los promotores inmobiliarios obtienen más fácil la financiación que necesitan, para lo cual deben cumplir con varias garantías y condiciones de pago.

Este tipo de préstamos ofrecen buenas condiciones de pago, y con carencias exclusivas para estos clientes.

Además, solicitar financiación privada permite obtener liquidez para el proyecto de construcción, sin tener que paralizar la obra. Mientras que el capital a entregar por los financiadores privados, se hace de manera progresiva, y con certificados de obra hasta su finalización.

El motivo principal por el cual solicitar el crédito es para comenzar con los trabajos de los proyectos viables de construcción, cuando no se tiene el capital suficiente para iniciar.

De igual manera, el crédito se usa para finalizar las construcciones de los proyectos ya comenzados, en los casos donde las obras están paradas por falta de liquidez para comprar materiales, por ejemplo.

El uso del crédito para finalizar las construcciones permite a los promotores inmobiliarios finalizar el proyecto y entregarlo en el tiempo previamente acordado, cumpliendo con los plazos de construcción.

Asesoría financiera

Por medio de la financiación privada, las condiciones de carencia para los promotores inmobiliarios son más interesantes, en comparación con solicitar el capital en una entidad bancaria.

En gran parte de los casos, los promotores no tienen que pagar las cuotas hasta finalizada la construcción del proyecto, y la venta de los inmuebles, una gran ventaja para los promotores que desean finalizar su proyecto con la mayor comodidad.

Durante todo el proceso, los promotores inmobiliarios contarán con asesoría y acompañamiento en lo que respecta a las finanzas. Incluso esto permite conseguir proyectos de financiación a medida, y adaptados a las características del tipo de construcción a desarrollar.

Porcentaje de preventas

Como requisito previo es posible que los bancos o capitales privados soliciten un porcentaje de preventas, el cual debe ser un total del 30% de la cantidad de unidades vendibles en el proyecto de construcción.

El porcentaje de preventas puede variar dependiendo del tipo de construcción, y por la evaluación de la entidad crediticia, aunque este porcentaje es el más usado como referencia.

Las preventas tienen una gran importancia, dado que determinar sí los productos inmobiliarios del proyecto generan interés en el mercado al que quiere llegar. Cuando las preventas son mayores, los promotores necesitarán de menos financiación.

Finalizado el tiempo de carencia

Por lo general, el período de carencia con ambos tipos de financiación es de varios años, tiempo donde se pagan intereses para la finalización de la construcción de los inmuebles, la división del crédito entre las fincas, hasta la venta a los compradores.

Cuando se termina el período de carencia y queden inmuebles sin construir o por vender, los promotores deben efectuar el pago por estas fincas, tanto del capital como de los intereses, hasta el vencimiento del préstamo o la venta de las propiedades.

En caso de que a los compradores no les interese la financiación, se procede a cancelar el préstamo.

Todos estos puntos son relevantes en lo que respecta al crédito promotor, los promotores inmobiliarios que buscan financiación para su proyecto, deben tenerlos en cuenta para aprovecharlos al máximo.

¿Cómo funciona el crédito promotor?

Lo primero es solicitar el crédito promotor a la entidad bancaria o al capital privado. En este momento se establecen las condiciones y los acuerdos con respecto al importe inicial para comenzar con el proyecto de construcción, estableciendo también las cuotas y los plazos de amortización.

La financiación se desbloquea a medida que avanza el proyecto de construcción. Por su parte, los promotores inmobiliarios entregan valoraciones de obra, elaboradas por un tasador, para que las entidades o el capital privado entreguen el dinero de manera legal.

Durante la construcción de las propiedades, los promotores entran en un período de carencia donde no deben pagar las cuotas mensuales, únicamente los intereses correspondientes.

En ocasiones es necesario aportar una garantía hipotecaria cuando se solicita el préstamo, el cual puede ser el mismo solar u otra propiedad externa de la promoción.